Quinta Vaz Ferreira

Al preguntar sobre diseño uruguayo, un par de personas me expresaron como la primer referencia a visitar La Quinta de Vaz Ferreira. Un triangulo inusual: Milo Beretta un pintor de mediana reputación fue el designado por Ferreira para diseñar en su totalidad la casa, tomando como bandera las pautas ideológicas de Pedro Figari, un abogado que impulsó una metodología en el área del diseño artesanal.

Hay un elemento unificador en el diseño de la casa: el detalle a consciencia. Una línea de proceso impulsada por Figari era la decoración racional y observando esta casa, no cabe duda de la perfección técnica empleada en cada objeto, cada espacio. El trabajo de diseño hecho por un pintor tendría que rendir frutos.

Un cielo raso que figura en la biblioteca contiene símbolos que parecerían la representación de una cultura originaria, pero no es así: se cuenta como mito fundacional que “los mataron a todos”, refiriéndose a los Charruas que fueron exterminados cuando “nació” el Uruguay. Por palabras del mismo nieto de Beretta quien me recibió en la Quinta, cree que esos símbolos responden a interpretaciones de símbolos africanos que Beretta vió en libros, inclusive composiciones hechas por él mismo.

Los objetos de diseño fueron encargados a profesionales artesanos, con un detalle meticuloso en cada elemento. La formación plástica de Milo se vió nutrida al viajar a Alemania y se cree que ahí también tomó otro rumbo pues tomó clases con grandes maestros artesanos en madera, cerámica y textiles, de ahí que Vaz Ferreira tuviera la confianza de dejar en sus manos la ambientación de la casa, un inmueble que ganó en un litigio.

Pedro Figari es poco menos que un procer de la patria, fue el fundador de una línea de pensamiento a través de escuelas técnicas en diseño (que llevan su nombre), desde donde se apropío el concepto de la identidad nacional vista desde objetos. El proceso histórico en dicho proceso derivó en la consolidación de una verdad a medias, ya que abogaba por el resguardo de los tesoros étnicos, los cuales, eran escasos en una sociedad que poco tiene de historia nativa y mucho de nostalgia.

 

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